Foto: Paola Nuñez

                                                                                                                                                                                                                                               Foto: Paola Nuñez

Para que nuestra ciudad, cualquier ciudad, tenga ciudadanos con alta calidad de vida se debe ofrecer, para quienes la quieren, vivienda urbana en desarrollos verticales.  La densidad urbana le permite a un mayor numero de personas vivir cerca de donde se trabaja, trabajar cerca de donde se estudia, estudiar cerca de donde se socializa, etc.

Hoy en día existe una gran demanda por regresar a la ciudad, pero la oferta de vivienda en la zona central no se da a basto y es más, no atiende a todos los segmentos de la población. Ante esto, la marea urbana sigue subiendo.  ¿Pero porque no se da a basto la oferta de vivienda vertical?

Lotificaciones suburbanas típicamente se construyen donde no hay nada, excepto tal vez un sembradío, una vaca y un pato, donde para comprar 1 manzana hay que convencer a 1 solo dueño. Edificios de vivienda en contraparte,  se construyen donde ya hay vivienda, donde típicamente una manzana de tierra puede tener hasta 15 dueños, donde  hay que convencer a 2, 3 y hasta 4 familias que vendan y se muden simultáneamente. Donde la ubicación del edificio va en función de la oportunidad de compra y no de la eficiencia del diseño. Donde construir un edificio no garantiza el construir otro a la par.

¿Que repercusiones tiene esto? Los edificios se vuelven lotificaciones verticales, que por temas de “seguridad” se aíslan de su entorno con muros, barandas, garitas y portones. Además,  por el tiempo que llevan desarrollarlos y el alto costo de sus sótanos, excluyen por precio a un gran segmento de la comunidad.

Entonces, ¿como podemos crear vivienda vertical para un mayor número de ciudadanos en zonas centrales de la ciudad? Cambiando nuestro pensamiento, al dejar de desarrollar edificios y comenzar a desarrollar comunidades urbanas. Crear una comunidad donde antes no había, crear un lugar para vivir donde antes nadie lo hacía.  Existen manzanas subutilizadas con 1 solo dueño en la ciudad, solo que están escondidas  entre otros usos, usos como la industria, el almacenaje, talleres, etc.

¿Pero quien se va querer ir a vivir ahí? ¿Quien va querer tener una familia en una zona tan fea?  Para contestar esa pregunta, miremos la historia de 4Grados Norte.

Hoy en día 4Grados Norte es una comunidad vibrante, creciente cuenta con vivienda, oficinas, centros de estudio, restaurantes, galerías de arte, cafés y hasta la primer academia culinaria de Centro América.Pero no siempre fue así.